Respuesta de la presidente de PEN México, María Rivera, al reportaje “La disputa por el PEN México”, publicado el día 18 de octubre en el portal del periódico Milenio.

 

Estimado José Luis Martínez

He leído el reportaje de la periodista Guadalupe Alonso, publicado el día de ayer 18 de octubre en el sitio electrónico de Milenio, titulado “La disputa por el PEN México” para el que fui entrevistada. En él, para mi sorpresa, encuentro omisiones graves, imprecisiones y falsedades. La información, de carácter público, puede corroborarse a través de los siguientes comunicados: https://penpiensa.com/2019/10/07/pen-mexico-denuncia-la-intervencion-violacion-de-su-autonomia-y-censura-de-pen-internacional/ y https://penpiensa.com/2019/10/09/787/ ). Asimismo, la entrevista que concedí para el reportaje fue recortada, por lo que le solicito sea publicada esta carta.

  • No es verdad que haya habido “denuncias de corrupción” como señala la cabeza del reportaje. Ningún miembro de nuestra asamblea levantó ninguna denuncia tras las elecciones, de ninguna naturaleza, en ningún lugar. Las “denuncias” que PEN Internacional aduce son anónimas y no es información pública. La periodista presenta como hechos objetivos, con mínimo rigor periodístico, la versión de PEN Internacional.
  • PEN México denunció a PEN Internacional en comunicado del día 6 de octubre por la intervención, violación y censura de la que fue víctima. La periodista Alonso omite este comunicado (https://penpiensa.com/2019/10/07/pen-mexico-denuncia-la-intervencion-violacion-de-su-autonomia-y-censura-de-pen-internacional/ y asienta, en su cronología esta falsedad “ante el aviso oficial de suspensión firmado por Katlin Kaldmaa, que se hace público el 8 de octubre, el Centro mexicano da a conocer su postura” .
  • Alonso omite del reportaje, inconcebiblemente, la denuncia que PEN México hizo de la de la intervención de PEN Internacional en su proceso electoral, cometida por una empleada de la organización, contenida en nuestros comunicados. Cito la parte de la entrevista que Alonso suprimió: “La falsa “impugnación” de las elecciones de PEN México fue fabricada desde el PEN Internacional por Alicia Quiñones, empleada del organismo internacional, y miembro de PEN México. Fue ella quien bajo acoso, amenazas y mentiras anunció, una hora antes de que se cerrara la elección, que PEN Internacional suspendería a PEN México, desconocería a su presidente, tras obtener información del correo donde se recibían los votos, manipulándola y utilizándola para que PEN Internacional pudiera intervenir en nuestra organización.”
  • Fue el propio PEN Internacional quien creó la falsa acusación, el caso no llegó a sus “más altos niveles”, sino que se fraguó desde los más altos niveles de PEN Internacional a través de la empleada de la presidente Jennifer Clement, quien gestionó la acusación. PEN México cuenta con la documentación probatoria.
  • El reportaje omite, asimismo, las denuncias que PEN México hizo de la ilegal intervención de la Secretaria Internacional Katlin Kaldmaa en nuestras comunicaciones privadas, y la censura política cuando en agosto de este año, PEN Internacional, rechazó nuestra resolución -suscrita por PEN San Miguel y PEN Guadalajara- en la cual denunciamos, además de la violencia que sufren los periodistas en nuestro país; los constantes ataques y descalificaciones hacia la prensa, y los defensores de derechos humanos, llevados a cabo por el actual gobierno de México.
  • Es falso que se haya enviado la convocatoria a 45 miembros. La periodista confunde el número de miembros actuales con los que tenía en ese entonces PEN México e ignora el número de miembros activos que contaban con derecho a voto. Asimismo, la expresidente Magali Tercero no “recibió notificaciones” del director ejecutivo del PEN Internacional, Carles Torner, sino que entabló comunicación escrita con él.
  • Cabe aclarar que las elecciones no fueron “impugnadas” por nadie. El único espacio legal para crear una “impugnación” es dentro de la organización mexicana, en nuestro país, no en Londres. Reproduzco lo que dije en la entrevista que la señora Alonso editó “Ninguno de los hechos señalados por PEN Internacional son irregulares, ni indebidos, ya que no incumplen con nuestros estatutos, que son las normas legales que rigen la vida interna de nuestra organización y no las “ordenanzas” de PEN Internacional, que no tienen ningún carácter legal en PEN México.”

 

Con respecto a los dichos de la señora Jennifer Clement, solo cabe aclarar lo que son francas mentiras: no hubo ninguna impugnación de la elección en PEN México, no es verdad de que las normas de “gobernanza” rijan a los centros PEN, que son autónomos; no hay “normas universales”, sino estatutos y leyes de los países. Como la periodista Guadalupe Alonso no le hizo las preguntas obvias, le dejo a continuación las preguntas que cualquier periodista le hubiese hecho:

 

  1. ¿Por qué el PEN Internacional tomó, sin autorización, la voz y el voto del PEN México para apoyar la lucha catalana y, en otro, momento, para integrar a un político turco como miembro honorario de la organización mexicana?
  2. ¿Por qué la presidenta del PEN Internacional, que fue presidenta del PEN México, en su administración mexicana dio por buenos los estatutos y los procedimientos que rigieron de idéntica manera la elección que la llevó a ser presidente del PEN México, y ahora los considera no válidos?
  3. ¿Por qué los estatutos PEN México, que tienen validez legal, deberían ser anulados por las supuestas ordenanzas del PEN Internacional, que no tienen validez legal en los países del mundo?
  4. ¿Cómo es posible que la Sra. Alicia Quiñones supiera desde antes de que concluyera el proceso electoral que el PEN México sería suspendido, si no ganaba su candidato, como queda constancia en su amenaza?
  5. ¿Por qué la Sra. Quiñones maneja los envíos de información de Katlin Kaldmaa, secretaria internacional del PEN internacional, como lo evidenció el periódico Reforma en su nota publicada el 9 de octubre?

 

El Sr. Mario Vargas Llosa tiene razón: el PEN Internacional es mentiroso y levanta calumnias. Ninguna prueba más clara y contundente de la intervención y el conflicto de interés de su presidente, que este reportaje donde Jennifer Clement se exhibe asentando hechos falsos sucedidos en un centro autónomo, defendiendo a un candidato local, como si fuese un cacique y no la presidente de una organización internacional.

 

María Rivera

Presidente

PEN México

 

https://www.milenio.com/…/labe…/la-disputa-por-el-pen-mexico

 

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PEN MÉXICO ACCUSES PEN INTERNATIONAL OF CENSORSHIP AND TRANSGRESSION TO ITS AUTONOMY

PRESS COMMUNIQUÉ

PEN MÉXICO ACCUSES PEN INTERNATIONAL OF CENSORSHIP AND TRANSGRESSION TO ITS AUTONOMY

Mexico City, October 7, 2019.

We have been informed that Pen’s International Board of Directors proposed the suspension of Mexico’s Pen Centre during the 85 Pen’s International Conference in Manila, the Philippines, due to irregularities of its steering committee in 2019 election process.

Mexico’s Pen Centre notifies that voting methods adhered strictly to Pen’s policies and statutes as stated in its corresponding act and reported in timely fashion to Pen International by all its members.

Pen Mexico reports that the election of poet María Rivera as President, was never refuted by the members of its assembly, the centre’s highest administrative body, nor by any of the organization’s affiliates, including Mr. Pedro Serrano the candidate that lost. Mr. Serrano did not grieve anomalies in the voting process and never contacted Mexico’s PEN in the three months following the election.

As mentioned in our act of September 4, our voting procedures were democratic and did not create post-electoral conflicts, neither among the members of the assembly or PEN Mexico affiliates.

In the light of the above mentioned, we sincerely regret the suspension of our centre founded in 1923 by Mexican prestigious writers Alfonso Reyes and Genera Estrada. We publicly report that the suspension sentence by PEN International to our centre, constitutes an authoritarian reprisal by the latter organism to harm PEN Mexico headed by Mexican-American Mrs. Jennifer Clement, former President of Mexico’s PEN and PEN’s current International President of the Board.

Mrs. Clement failed to take possession of our centre by imposing undemocratically Mr. Serrano the candidate of her liking for President. The latter was orchestrated by Mrs. Alicia Quiñones, Mrs. Clement’s right hand, a PEN International employee and a member of our assembly as Mrs. Clement. Mrs. Quiñones made-up the complaint before PEN International.

We regret that PEN International original founding is being used to endorse factious interests using lies as tools in a clear abuse of power against Mexican writers. We believe it is a huge mistake to call a halt to a prestigious and influential opinion maker Mexican NGO that has advocated and defended Mexican journalists, in light of Mexico’s violence today.

We publicly report the interventionist policy to other PEN’s centres undertaken by PEN’s International Steering Committee headed by Mrs. Jennifer Clement and her team including Katlin Kaldmaa, International Secretary and Carles Torner, Executive Director. The former officials have interfered in the internal life and endeavours violating the organisms’ autonomy, modifying the institution and using it as a tool to favour politicians and governments and censor the liberty of authors in their respective countries.

An example of the former occurred last August. PEN International rejected PEN’s Mexico declaration that was subscribed as well by San Miguel and Guadalajara centres. The statement condemned the attacks on journalists, the media and human rights defendants, undertaken by Mexico’s current government. PEN Mexico was informed that after analysing the resolution, PEN International arrived to the conclusion that the status had not changed from last year to the present. PEN International censored Mexico’s announcement. The event occurred two months after PEN International in cooperation with The United Nations Educational, Scientific and Cultural Organization (UNESCO), and the Government of Mexico organised in Chiapas a meeting titled “Writing the Future in Indigenous Languages” that included authors of the international community and aboriginal writers.

PEN International used PEN Mexico to release international statements without previous consultation aimed to intervene in countries’ local political conflicts. An example of the latter was an unauthorized communiqué drafted by PEN International in January using our centre to demand the liberation of catalan politicians Jordi Sánchez y Jordi Cuixart. The latter originated the resignation of Nobel Prize Mario Vargas LLosa as President Emeritus of PEN International and an active member of PEN Mexico. Magali Tercero, former President of Mexico’s centre and Homero Aridjis President Emeritus of PEN International and an active member of PEN Mexico reported the fact.

In December 2018 a statement was announced to ask the liberation of Selahattin Demirtas, a Turkish politician of Kurdish descent. PEN International mentioned that Mexico’s centre was adopting him as “honorary member”. The declaration was a blatant lie. PEN Mexico was never consulted.

Similar to Cataluña’s case already condemned by Mario Vargas Llosa, PEN Mexico has suffered harassment, attacks, intervention and defamation by PEN International in our electoral process. Katlin Kaldmaa, cut in private communications destined to Mexico’s associates and without authorization she made them public. This is unacceptable.

In the light of the despicable acts that transgress our autonomy we declare:

  • PEN Mexico is an autonomous and independent institution of Mexican writers with own legal personality ruled by statutes and as such independent of PEN International. Our centre will continue with its activities to promote literature and freedom of speech.
  • PEN Mexico will continue to condemn the generalized violence existing in the country, where journalists are murdered, human rights NGO’s and media are disqualified.
  • PEN Mexico will keep up with the work raising its voice to protect writers and journalists and defend freedom of speech, diversity and honesty.
  • PEN Mexico will continue to promote and further values and principles that have granted the centre a strong voice in Mexico’s public opinion.

 

After 96 years of existence, our institution holds firm and strong defending its independence, autonomy and dignity.

 

PEN MEXICO

PEN Mexique dénonce l’intervention, la violation de son autonomie et censure par PEN International

communiqué de presse

 

PEN MEXIQUE DÉNONCE

L’INTERVENTION, LA VIOLATION DE SON AUTONOMIE ET CENSURE

PAR PEN INTERNATIONAL

 

Ville de Mexico, le 6 octobre 2019

A la presse et aux médias nationaux et internationaux:

A l’opinion publique nationale et internationale:

 

Nous avons été informés que lors du 85ème Congrès de PEN International, à Manille, Philippines, sur proposition du conseil exécutif de PEN International, le PEN Mexique a été suspendu en supposant qu’il y a eu d’irrégularités dans son processus électoral.

Compte tenu de cela, PEN Mexique informe :

Le processus électoral de PEN Mexique s’est déroulé dans le strict respect de ses statuts, comme indiqué dans l’acte notarial correspondant, et comme il a été opportunément communiqué à PEN International pour tous ses membres.

PEN Mexique rapporte que les élections, au cours desquelles notre présidente, la poète María Rivera, a été élue, n’ont pas été contestées devant son assemblée, la plus haute instance dirigeante du PEN Mexique, ni par aucun des membres appartenant à notre organisation ni pour le candidat défait, M. Pedro Serrano, qui à aucun moment n’a pas dénoncé aucune illégalité, et il n’a pas communiqué avec PEN Mexique dans les trois mois qui ont suivi l’élection.

Notre journée électorale fut démocratique et n’a généré aucun conflit post-électoral dans notre centre. Elle a été appuyée par l’ensemble de l’assemblée, comme l’indique l’acte de notre procès-verbal du 4 septembre.

Compte tenu de ces faits, PEN Mexique fait savoir publiquement que la suspension de notre centre, fondé en 1923 par Genaro Estrada et Alfonso Reyes, constitue une mesure autoritaire de représailles face les dénonciations faites pour le PEN Mexique sur une série d’actes illicites commis par PEN International au détriment du PEN Mexique et face à l’échec manifeste de la direction international, présidée par l’américaine-mexicaine Jennifer Clement, sa plus haute autorité —et ancienne présidente du PEN Mexique—, pour s’emparer de notre organisation par l’imposition antidémocratique d’un candidat. Ceci a été opéré lors de notre assemblée par une employée de PEN International, Mme Alicia Quiñones —Clement faisait partie de ladite assemblée—, qui a fabriqué la délation dans l’organisation internationale.

Nous regrettons que PEN International soit déformée de son sens et ses principes constitutifs par ses autorités, qu’il soit utilisé pour satisfaire des intérêts factices, qu’il utilise le mensonge comme un outil, le tout dans un abus de pouvoir manifeste contre des écrivains mexicains, violant ainsi sa propre nature. De plus, dans le contexte de violence que connaît le Mexique, le fait que PEN International ait suspendu le PEN Mexique, nous le considérons comme une grave erreur, étant le PEN mexicaine une organisation de la société civile qui jouit d’un prestige et d’un pouvoir d’opinion puissants dans la défense des journalistes mexicains.

En outre, PEN Mexique rend publique la politique interventionniste illégale du conseil exécutif de PEN Internacional, dirigé par l’écrivaine Jennifer Clement, sa secrétaire internationale, Kätlin Kaldmaa, et son directeur exécutif, Carles Torner, dans la vie interne des centres PEN, en violation de leurs autonomies, qui a transformé l’organisation international en un outil de partenariat avec des politiciens et des gouvernements, censurant les écrivains pour la défense de la liberté de leurs propres pays. Ceci est arrivé à PEN Mexique, qui a été victime de la censure quand, en août de cette année, PEN International a rejeté notre résolution —signée par le PEN San Miguel et le PEN Guadalajara—, dans laquelle nous avons dénoncé, en plus des violences subies par les journalistes dans notre pays, les attaques et les discrédits constantes contre la presse et les défenseurs des droits de l’homme menées par le gouvernement mexicain actuel. Nous avons été informés qu’après avoir étudié notre résolution, « ils avaient découvert que la situation n’avait pas changé » entre l’année dernière et celle-ci, censurant notre dénonciation. Cette censure a eu lieu deux mois après que PEN International a organisé avec le gouvernement du Mexique, et avec l’appui de l’Unesco, le rencontre « Écrire l’avenir dans les langues indigènes », qui s’est tenue au Chiapas avec des écrivains membres de l’organisation internationale et quelques écrivains indigènes.

De même, PEN Mexique dénonce le fait que PEN International a utilisé le nom de PEN Mexique sans autorisation ni consultation pour signer des communiqués internationaux destinés à intervenir dans les conflits politiques internes des pays, à l’instar des cas suivants :

 

L’utilisation illégale du nom PEN Mexique dans le communiqué demandant la libération des hommes politiques catalans Jordi Sánchez et Jordi Cuixart, publié en janvier, qui, en plus, a conduit à la démission au PEN International du prix Nobel Mario Vargas Llosa, président émérite de PEN International. Cet acte a été dénoncé par l’ancienne présidente Magali Tercero et l’écrivain Homero Aridjis, président émérite de PEN International et membre actif de PEN Mexique.

L’utilisation illégale du nom PEN Mexique dans la déclaration publiée en décembre dernier, dans laquelle il était demandé la libération du politicien kurde Selahattin Demirtas, déclaration dans laquelle PEN International a déclaré que PEN Mexique avait adopté Demirtas comme « membre honoraire ». Cette déclaration est tout simplement un mensonge. Nous n’avons jamais été consultés à ce sujet.

 

PEN Mexique a subi harcèlement, intervention et diffamation —déjà dénoncés par l’écrivain Mario Vargas Llosa dans l’affaire de la Catalogne— au cours de son processus électoral par PEN International, puis par l’intermédiaire de sa secrétaire international Kätlin Kaldmaa, qui s’est ingéré dans les communications privées que PEN Mexique a envoyé à ses associés, qui ne lui ont pas été adressés à elle, et qui, sans aucune autorisation, les a rendus publics, ce qui est inacceptable.

Compte tenu de ces faits qui violent notre autonomie, nous informons ce qui suit :

PEN Mexique est une institution autonome et indépendante d’écrivains mexicains, dotée de personnalité juridique et régie par ses statuts. En tant que telle, son fonctionnement ne dépend pas de PEN International. Elle poursuivra donc normalement ses activités de promotion de la littérature et de la liberté d’expression face à la violence brutale et généralisée subie par le pays, où journalistes et défenseurs des droits de l’homme sont assassinés en toute impunité; et compte tenu du climat de disqualification de la presse et des institutions des défenseurs des droits de l’homme, PEN Mexique continuera à faire entendre sa voix, défendant les journalistes et les écrivains, œuvrant pour la défense de la liberté, du pluralisme et de la vérité, travail qui l’a placé comme une voix importante dans l’opinion publique.

Notre organisation reste ferme et forte, comme elle le fait depuis quatre-vingt-seize ans, dans la défense de son indépendance, de son autonomie et de sa dignité.

PEN México

PEN MÉXICO DENUNCIA LA INTERVENCIÓN, VIOLACION DE SU AUTONOMÍA Y CENSURA DE PEN INTERNACIONAL

COMUNICADO DE PRENSA

PEN MÉXICO DENUNCIA LA INTERVENCIÓN, VIOLACION DE SU AUTONOMÍA Y CENSURA DE PEN INTERNACIONAL

 

 

Ciudad de México, octubre 6 de 2019

 

 

A la prensa y medios de comunicación nacionales e internacionales:

A la opinión pública nacional e internacional:

 

 

Hemos sido informados de que durante el 85 Congreso Internacional de PEN, en Manila, Filipinas, a propuesta de la directiva de PEN Internacional, el Centro PEN México fue suspendido por supuestas irregularidades en su proceso electoral.

Ante esto PEN México informa:

 

El proceso electoral de PEN México fue conducido en estricto apego a sus estatutos, como consta en el acta correspondiente, y como le fue oportunamente comunicado a PEN Internacional, por la totalidad de sus miembros.

 

PEN México informa que las elecciones, en las que resultó electa nuestra Presidente, la poeta María Rivera, no fueron impugnadas ante su asamblea, máximo órgano de gobierno de PEN México, por ninguno de los miembros pertenecientes a nuestra organización; ni por el candidato perdedor, el señor Pedro Serrano, quien en ningún momento denunció ilegalidad alguna, ni entabló comunicación con PEN México en los tres meses posteriores a la elección.

 

Nuestra jornada electoral fue democrática y no generó ningún conflicto postelectoral en nuestro Centro, fue respaldada por la totalidad de su asamblea como consta en nuestra acta del día 4 de septiembre del presente.

 

Ante estos hechos, PEN México hace del conocimiento público que la suspensión de nuestro Centro, fundado en 1923 por Genaro Estrada y Alfonso Reyes, es una represalia autoritaria ante las denuncias que PEN México formuló de una serie de actos indebidos cometidos por PEN Internacional en perjuicio de PEN México, y ante el fracaso manifiesto de su directiva, encabezada por la estadounidense-mexicana Jennifer Clement, su máxima autoridad -y expresidente de PEN México- de apoderarse de nuestra organización a través la imposición antidemocrática de un candidato. Esto operado por una empleada del propio PEN Internacional, la señora Alicia Quiñones dentro de nuestra asamblea, de la que Clement formaba parte, quien fabricó la denuncia en la organización internacional.

 

Lamentamos que PEN Internacional esté siendo desvirtuado de su sentido fundacional por sus autoridades, sea utilizado para satisfacer intereses facciosos, utilice la mendacidad como herramienta en un claro abuso de poder sobre los escritores mexicanos, violentando su naturaleza. Asimismo, consideramos un grave error que en el contexto de violencia que atraviesa el país, PEN Internacional suspenda a una organización de la sociedad civil que goza de prestigio y poder de opinión en la defensa de los periodistas mexicanos.

 

Asimismo, PEN México hace del conocimiento público la ilegal política intervencionista del Comité Directivo encabezado por la escritora Jennifer Clement, su Secretaria Internacional, Katlin Kaldmaa, y su director ejecutivo, Carles Torner, en la vida interna de los Centros PEN, violatoria de sus autonomías, que ha convertido a la organización en herramienta para asociarse con políticos y gobiernos, censurando escritores en defensa de la libertad de sus propios países, como le ocurrió a PEN México, quien fue víctima de censura, cuando en agosto de este año, PEN Internacional, rechazó nuestra resolución -suscrita por PEN San Miguel y PEN Guadalajara- en la cual denunciamos, además de la violencia que sufren los periodistas en nuestro país; los constantes ataques y descalificaciones hacia la prensa, y los defensores de derechos humanos, llevados a cabo por el actual gobierno de México. Fuimos informados que tras estudiarla “habían descubierto que la situación no había cambiado” entre el año pasado y éste, censurando nuestra denuncia. Dicha censura ocurrió dos meses después de que el PEN Internacional organizara con el Gobierno de México, y la Unesco el encuentro “Escribir el futuro en lenguas indígenas” realizado en Chiapas, con escritores miembros de la organización internacional y algunos escritores indígenas.

 

Asimismo, PEN México denuncia que PEN Internacional usó el nombre de PEN México, sin autorización ni consulta, para suscribir comunicados internacionales destinados a intervenir en conflictos políticos internos de los países, como fueron los siguientes casos:

 

La utilización ilegal de PEN México en el comunicado con el que se exigió la liberación de los políticos catalanes Jordi Sánchez y Jordi Cuixart, publicado en enero, que originó la renuncia al PEN Internacional del Premio Nobel Mario Vargas Llosa, Presidente Emérito de PEN Internacional.

Este acto fue denunciado por la expresidente Magali Tercero, y el escritor Homero Aridjis, Presidente Emérito de PEN Internacional, y miembro activo de PEN México.

 

La utilización ilegal de PEN México en el comunicado emitido en diciembre del año pasado, en el que se solicitó la liberación del político kurdo Selahattin Demirtas en el que PEN Internacional refirió que PEN México adoptó a Demirtas como su “miembro honorario”. Dicho pronunciamiento es, llanamente, una mentira. Nunca fuimos consultados al respecto.

 

PEN México sufrió el acoso, la intervención, y las calumnias —ya denunciadas por el escritor Mario Vargas Llosa en el caso Cataluña— de PEN Internacional durante nuestro proceso electoral, y posteriormente, a través de la Secretaria Internacional Katlin Kaldmaa, quien intervino comunicaciones privadas de PEN México a sus asociados, que no estaban dirigidas a ella y sin ninguna autorización las hizo públicas, en un hecho inaceptable.

 

Ante estos hechos violatorios de nuestra autonomía informamos lo siguiente:

 

PEN México es una institución autónoma e independiente de escritores mexicanos, con personalidad jurídica propia, regida por sus estatutos y como tal, su funcionamiento no depende de PEN Internacional, por lo que continuará de manera normal con sus actividades para promover la literatura y la libertad de expresión ante la brutal y generalizada violencia que padece el país, donde periodistas y defensores de derechos humanos, son asesinados impunemente, y ante el clima de descalificación de la prensa e instituciones defensoras de los derechos humanos seguirá alzando la voz, defendiendo a periodistas y escritores, trabajando a favor de la defensa de la libertad, la pluralidad, y la verdad, labor que lo ha colocado como una importante voz en la opinión pública.

 

Nuestra organización se mantiene firme y fuerte, como desde hace noventa y seis años, en la defensa de su independencia, autonomía y dignidad.

 

PEN México

 

PEN México deplora las amenazas en contra de los escritores Guillermo Sheridan y Héctor de Mauleón. Julio 12, 2019. Publicado en El Universal. https://www.eluniversal.com.mx/nacion/sociedad/pen-mexico-deplora-amenazas-contra-sheridan-y-de-mauleon

La mujer y la libertad de expresión

Angelina Muñiz-Huberman*

¿Existe la libertad de expresión? Y si existe, ¿está ligada a la verdad? Mas la verdad, ¿no es una compleja versión de los hechos? Al menos en literatura que, en ciencia, podemos afirmar que sí existe. Son muchos los factores en torno a la libertad de expresión, desde sicológicos, éticos, filosóficos, religiosos. Los sicológicos pueden incluir factores como temor, valentía, pudor, riesgo. Los éticos exigen una posición determinada y apegada a principios. Los filosóficos permiten especular en profundidad. Los religiosos son dogmáticos e intransigentes.  El papel de la mujer en estos casos cuenta con ejemplos que deambulan entre unos y otros factores. Mujeres que se han arriesgado a escribir, a pesar de presiones en su contra, han existido desde la antigüedad a partir de Safo de Lesbos y hasta nuestros días. A veces, el recurso de utilizar un seudónimo masculino ayudó para poder expresarse libremente. Otras, el nombre propio y un cuarto propio donde escribir, como propuso Virginia Woolf, fue un paso adelante.

Una de las peores circunstancias para la libre expresión proviene de los tabúes religiosos que impiden, incluso, la educación femenina. El derecho a la educación, de índole universal, es así trasgredido y con él todos los demás derechos humanos. Entonces surge la cuestión de cuan poderosa es la palabra -a pesar de su abstracción- para ser considerada la máxima perversión y herejía que puede llevar a la muerte de quien la pronuncia o escribe. Escritores y periodistas lo siguen confirmando en la actualidad. Luchemos por el día en que la palabra, de creador género femenino, deje de ser discriminada y violentada para expresar su verdadera libertad.

 

*Angelina Muñiz-Huberman es escritora, traductora y poeta mexicana. Durante la Feria Internacional del Libro de Guadalajara 2016, recibió un homenaje por su trayectoria literaria.

Las inaudibles mujeres de Chiapas

Por Fanny del Río

Cuando realicé la investigación para mi novela La verdadera historia de Malinche[1], comprobé que la situación de discriminación y violencia que padecen las mujeres indígenas en México no se inició con la Conquista: data de mucho antes y -a pesar de la irrupción hace más de 20 años del Ejército Zapatista de Liberación Nacional en Chiapas-, no parece haber cambiado demasiado.

Ciertos “usos y costumbres”, un eufemismo que encubre desigualdad y machismo, siguen vigentes en muchísimas partes de nuestra nación (no es solo Chiapas, desde luego) y, peor todavía, del mundo entero; pero hoy escribo de la zona controlada por los zapatistas, que visité hace poco, porque esperaba hallar una realidad diferente.

Aun cuando desde la Primera Declaración de la Selva Lacandona se incluía a las mujeres en el texto que denunciaba la situación de abandono y miseria de los indígenas de México, no he encontrado, en ninguno de los discursos del “Sup” Marcos (hoy “Galeano”), nada que denuncie la flagrante ilegalidad en que cotidianamente incurren muchos indígenas de la región maya cuando venden a sus hijas, explotan a sus mujeres, les niegan el derecho a la educación, a decidir su pareja sexual y/o afectiva, a elegir su vida.

Y claro que vi mujeres zapatistas en el “Caracol” de Oventik: las vi hermosas con sus vestidos de colorido raso, sus rebozos, sus trenzas y sus niños jugando; las vi serias y sonrientes, jóvenes y viejas, algunas con el rostro semioculto por un pasamontañas negro o el paliacate rosa o color limón. ¿Dónde estaba su voz? No hubo una mención siquiera a la esclavitud a la que las somete su cultura. Miraba a mis compañeras de lucha, que acaso no me aceptarán jamás como una de ellas; las vi, pero no las oí porque, sin desmerecer la valentía, la pelea, la legitimidad de los reclamos del EZLN, el movimiento no ha aprovechado la capacidad mediática de que goza para condenar enérgicamente la preservación de los “usos y costumbres” que denigran a las mujeres de Chiapas. La crítica al machismo y la desigualdad que perpetúa la cultura autóctona obliga a concluir que no toda manifestación tradicional merece ser preservada y quizá esa sea una discusión que el EZLN prefiere eludir. Pero mientras no se exija la inmediata abolición de esa situación de desigualdad milenaria en vez de aplicar eufemismos a una realidad urgente, no habrá – no podrá haber – una nación de iguales.

[1] La verdadera historia de Malinche, Plaza y Janés México, 2009. Disponible en formato digital.

 

*Fanny del Río es escritora.

Morir como mujer

Por Irma Gallo*

Cuando el viernes 31 de julio empezó a circular en los medios tradicionales y en las redes sociales (primero en éstas que en aquellos, como ya es costumbre) que cinco personas habían sido asesinadas en un departamento de la colonia Narvarte, el horror se empezó a apoderar de nosotros, los chilangos que todavía creíamos vivir en un oasis en medio del mapa sangriento del país, en donde “no pasaban esas cosas”.

Horas después se daba a conocer otro dato escalofriante: una de las víctimas era el fotoperiodista Rubén Espinosa, corresponsal de Proceso y Cuartoscuro en Veracruz, que había salido de ese estado por amenazas del gobernador Javier Duarte. Esto acabó con otra ilusión: la de que el Distrito Federal era un refugio para los colegas amenazados que se exiliaban aquí creyendo que estarían seguros.

Junto con la nota de la identidad de Rubén surgió otro dato no menos terrible: cuatro mujeres habían sido asesinadas con él.

Posteriormente amigos y familiares de Nadia Vera, antropóloga y activista nacida en Chiapas, emigrada a Veracruz y exiliada en la Ciudad de México, que también había recibido amenazas por parte del gobierno de Duarte, reconocieron las fotografías del departamento de la calle de Luz Saviñón 1909, intentaron contactarla sin respuesta, y comprobaron que una de las mujeres asesinadas era ella.

Muy pronto, a través de las redes sociales, por medio del hashtag #LasVamosANombrar comenzó a surgir la exigencia de visibilizar a las víctimas femeninas. Pero no tardaron los misóginos, los hombres que odian a las mujeres (como en la novela de Stieg Larsson), que cobijados bajo el purismo de “hay que resaltar por encima de lo que sea los asesinatos de periodistas”, acusaron a lxs creadorxs del hashtag de feminazis, reaccionarixs, y quien sabe cuántas cosas más por querer “desviar la atención” hacia el tema de los feminicidios.

Y ¡ojo!, no es que no sea grave que asesinen a periodistas en México: sólo en Veracruz, y sólo en lo que va del sexenio de Duarte (de 2010 a la fecha) 15 comunicadores han muerto violentamente. Y México, como se sabe, es el país más peligroso de América para ejercer el periodismo. Esto es cosa seria.

Pero también lo es que, según consignó Estefanía Vela Barba en su blog de El Universal el 6 de agosto de 2015, cuando la politóloga Denise Dresser tuiteó “No las olvidemos”, otro usuario le respondió: “No creo adecuado contaminar esto con tintes feministas”.

Es curioso como, según este usuario de Twitter, la exigencia de nombrar y de demandar justicia para Nadia Vera, Yesenia Alfaro Quiroz, Mile Virgina Martín y Olivia Alejandra Negrete era “contaminar con tintes feministas”.

Yesenia, Nadia y Mile fueron torturadas y violadas. Sus cuerpos fueron violentados de una manera muy distinta a como mataron a Rubén. La violencia sexual se reservó para ellas. Según las fotografías de la escena del crimen que se filtraron a la prensa, Alejandra y Rubén tenían la ropa puesta cuando les dieron el tiro fatal. La tortura (no menos grave) fue de otro tipo. Este no es el espacio para entrar en detalles morbosos, pero lo que los asesinos hicieron con los cuerpos de Mile, Yesenia y Nadia, no deja duda alguna de su misoginia, de su odio, de la clara intención de ultrajarlas por su condición de mujeres.

En la Narvarte, esa tarde del viernes 31 de julio ocurrió lo que pasa cada vez con más frecuencia en el Estado de México, Ciudad Juárez, Veracruz, Chiapas, Guerrero, Oaxaca, Nuevo León, la Ciudad de México, Jalisco y Puebla: las mujeres fueron asesinadas con extrema crueldad por su género. Como si ser mujer fuera sinónimo de ser desechable, de segunda. Un cuerpo para humillar, violar, desmembrar, antes de aniquilar.

Según el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio, sólo entre 2012 y 2013 fueron asesinadas 3 mil 892 mujeres en nuestro país. Pero nada más 613 de estos casos fueron investigados como feminicidios. Este organismo también documenta que más de la tercera parte de las víctimas asesinadas de 2009 a 2010 tenía actividades económicas fuera del hogar, o sea, eran mujeres trabajadoras o estudiantes, que no sólo se dedicaban a las labores domésticas. ¿Serían sus muertes una especie de castigo por su deseo de independencia económica y social?, ¿sería la búsqueda de esa habitación propia, como la llamó Virginia Woolf, lo que enfureció a sus asesinos y les hizo pensar que tenían que ser violentadas y destruidas?

Otro estudio (Carga Global de la Violencia Armada 2015. Cada Cuerpo Cuenta) presentado en Ginebra en mayo de 2015 indica que la región del mundo con mayor índice de violencia contra las mujeres es América Latina. Aquí se encuentran 10 de los 25 países con la mayor tasa de feminicidios del mundo.

Tengo el privilegio de conocer a Norma Andrade. El mundo de esta maestra normalista de Ciudad Juárez dio un vuelco cuando asesinaron a su hija en febrero de 2001. Lilia Alejandra fue violada, torturada y tirada en el desierto juarense, como si fuera basura. Norma se convirtió en activista. Fundó, junto con Marisela Ortiz, Nuestras hijas de regreso a casa. Luchando contra la depresión que volvía una tarea titánica acciones tan cotidianas como subir escaleras, contra la indiferencia de las autoridades que nunca dieron con el (o los) asesino(s) de Lilia Alejandra, Norma acompañó a otras madres a buscar a sus hijas, lo que le valió dos atentados que casi acaban con su vida. Afortunadamente no lo consiguieron. Norma Andrade es ahora la madre de sus nietos, que eran unos bebés cuando su hija murió. Sigue trabajando para encontrar mujeres y niñas desaparecidas, o sus restos para que sus familias las entierren.

La necesidad de hacer visible la violencia con la que murieron Yesenia Quiroz, Mile Virginia Martín y Nadia Vera no es extremismo feminista o “feminazismo” como lo llaman algunos.

Tampoco hay intención de restarle gravedad a las muertes de Olivia Alejandra Negrete y de Rubén Espinosa, quien poco antes de ser asesinado había dicho que no quería ser “el número 13”, refiriéndose a los periodistas que habían muerto violentamente en el Veracruz de Duarte.

Es no olvidar que en México las mujeres seguimos siendo víctimas de una violencia atroz, por el sólo hecho de serlo, y que también morimos diferente: nuestros cuerpos son convertidos en campos de batalla y desechados, testigos sin palabras del horror.

*Irma Gallo es escritora y periodista. Es autora del libro Profesión mamá.